Las Naciones Unidas exigen a Israel la liberación de los activistas de la flotilla de Gaza, Saif Abu Keshek y Thiago Avila, quienes fueron detenidos tras la interceptación de una flotilla con destino a Gaza en aguas internacionales. Funcionarios de la ONU también solicitaron una investigación sobre las denuncias de "maltrato" que ambos sufren mientras permanecen bajo custodia.
Agentes del régimen sionista han amenazado a Saif Abu Keshek y Thiago Avila, dos activistas antisionistas a bordo de la flotilla Global Sumud 2, con la muerte o duras penas de prisión,según una organización de derechos humanos que los representa.
Abu Keshek, de nacionalidad española, y Ávila, de nacionalidad brasileña, se encuentran entre las decenas de personas arrestadas durante una incursión israelí contra la Flotilla Global Sumud frente a las costas de Grecia el 30 de abril, cuando se dirigía a aguas internacionales para romper el bloqueo de Gaza.
El martes 5 de mayo, un tribunal del régimen prorrogó su detención hasta el domingo 10 de mayo. El Centro de Derechos Humanos Adalah, con sede en los territorios ocupados y que representa a los dos activistas, afirma que han sido sometidos a abusos psicológicos y que se encuentran en régimen de aislamiento. Según la organización, oficiales israelíes los han amenazado con la muerte o con 100 años de prisión.
El martes 5 de mayo, un tribunal del régimen prorrogó su detención hasta el domingo 10 de mayo.
El Centro de Derechos Humanos Adalah, con sede en los territorios ocupados y que representa a los dos activistas, afirma que han sido sometidos a abusos psicológicos y que se encuentran en régimen de aislamiento. Según la organización, oficiales israelíes los han amenazado con la muerte o con 100 años de prisión.
Los dos hombres permanecen en aislamiento total, expuestos a una iluminación intensa las 24 horas del día en sus celdas y con los ojos vendados durante todo movimiento, incluso durante los exámenes médicos. Además, según la organización, están sometidos a temperaturas extremadamente bajas.
Adalah afirmó que la decisión del tribunal de prolongar la detención de los activistas humanitarios equivale a una "validación judicial de la ilegalidad del régimen". Si bien no se han presentado cargos contra los dos hombres, se les acusa, entre otras cosas, de pertenecer a una "organización terrorista" y de tener contacto con "agentes extranjeros", alegaciones que el centro ha desestimado por considerarlas infundadas.
Esta detención ilegal continúa, mientras estos dos activistas pacíficos prosiguen su huelga de hambre y solo consumen agua desde su secuestro.
Mientras tanto, los organizadores de la flotilla han exigido su liberación en una publicación en X, instando también a la comunidad internacional a intervenir.
Esta publicación revela que estos dos hombres fueron llevados a la fuerza, contra su voluntad, a los territorios ocupados, donde fueron sometidos a interrogatorios, amenazas de muerte, privación del sueño y negligencia médica.
Asimismo, los gobiernos de Brasil y España emitieron un comunicado conjunto el viernes, declarando ilegal la detención de Ávila y Abu Keshek.
Durante el ataque a la flotilla Global Sumud 2, las fuerzas israelíes se apoderaron de 22 de los 58 buques humanitarios que se dirigían a la Franja de Gaza, y arrestaron a 175 trabajadores humanitarios. Los testimonios revelan que estos activistas detenidos fueron torturados mientras estaban bajo custodia israelí.